Tratamiento para la caída del pelo

La caída del cabello es un problema que afecta a gran cantidad de hombres, pero también con más asiduidad afecta a mujeres. Cambios hormonales, estrés, estilo de vida y dietas poco equilibradas son las causas habituales de la aparición de este problema. En el mercado existen muchísimas presentaciones en formato cápsulas, lociones o champús que ayudan a mitigar estos problemas. Debido a esta amplia oferta, desde TheFarmaco nos vemos obligados a explicarte cuales son los principales activos que puedes encontrar en este tipo de preparados y que efectos e indicaciones pueden tener. Si quieres realizar la mejor elección de tu suplemento anticaída, no dudes en leer nuestra información.

EFECTO ANTIANDROGÉNICO

Los suplementos/fármacos con actividad antiandrogénica son los adecuados para combatir la alopecia androgénica. A nivel fisiológico, la molécula cuyo aumento de nivel desencadena la caída del pelo, la conocemos como dihidrotestosterona (DHT). La DHT se forma a partir de la testosterona a través de una reacción mediada por una enzima conocida como 5 alfa reductasa.
Hay diferentes suplementos naturales que reducen la actividad de la 5 alfa reductasa y por tanto, consiguen disminuir la concentración de dihidrotestosterona mejorando los signos de la alopecia androgénica. Entre los principales activos con acción antiandrogénica:

1. Serenoa repens, también conocido como Sabal serrulata

Especie derivada de las palmeras. El extracto con las sustancias activas se obtiene del fruto de la planta. La actividad reside sobre una molécula conocida como B-sitosterol con capacidad para inhibir la acción de la 5 alfa reductasa, disminuyendo así los niveles de dihidrotestosterona.
Prueba de la eficacia de este extracto es que se utiliza como tratamiento en otras patologías asociadas al exceso de andrógenos, como es la hiperplasia prostática benigna o síntomas menopáusicos (sofocos…).

2. Pygeum africanum (Prunus africanum)

Se trata de un tipo de ciruelo africano. De él se obtiene un extracto lipofílico que contiene una molécula llamada N-butylbenzenesulfonamide (NBBS) con actividad antiandrogénica. Igual que en el caso anterior, su acción parece deberse a la inhibición de la enzima 5-alfa reductasa. Es efectiva para el tratamiento de la alopecia androgénica, pero como en el caso anterior también se ha utilizado con otros fines (tratamiento de la hiperplasia prostática benigna).

3. Cucurbita pepo (Calabaza)

La calabaza tiene numerosísimos beneficios para la salud. Su composición es rica en ácidos grasos insaturados, entre los que se encuentran los ácidos grasos esenciales (omega 3 y omega 6). Presenta también cantidades considerables de diferentes vitaminas, como la E y la A. Sin embargo, su actividad antiandrogénica reside en la presencia de B-sitosterol actuando por el mismo mecanismo que en el caso de Serenoa repens.

4. Derivados de soja (Glycine soya)

La soja se ha utilizado como remedio “milagroso” frente a los síntomas que aparecen en la menopausia e incluso muchos hablan de su papel protector frente al cáncer de mama y otros cánceres relacionados con el exceso de actividad estrogénica. Las moléculas responsables de su actividad son un grupo conocido como isoflavonas (daidzeina, genisteina…) y que entre otras cosas podrían ayudar a combatir la caída del cabello.

EFECTO ANTIOXIDANTE

Las especies reactivas de oxígeno (ROS) o radicales libres son moléculas que se forman como consecuencia de diversos procesos metabólicos y fisiológicos. Su peculiaridad es que son altamente reactivas, pudiendo ocasionar daños en membranas celulares, lípidos, proteínas e incluso en el ADN. Nuestro cuerpo dispone de un sistema defensivo con diferentes antioxidantes que en determinados casos puede verse superado por la actividad de los radicales libres apareciendo lo que se conoce como estrés oxidativo y responsable de muchísimas enfermedades.
En el caso concreto del pelo, el estrés oxidativo se ha relacionado con una peor función de las células que conforman los folículos pilosos, favoreciendo la aparición de un pelo cada vez más fino hasta que puede incluso llegar a desaparecer.
Las situaciones en las que sometemos a nuestro cuerpo a un estado pro oxidativo son numerosas: estrés, fumar, tomando el sol, contaminación… En todos estos casos, la toma aumentada de antioxidantes podría tener un efecto importante para frenar la caída del pelo.

1. Quinoa (Chenopodium quinoa)

Presentan unas moléculas conocidas como betalaninas. Estas moléculas proporcionan los colores vivos que presentan los diferentes tipos de especies de quinoa. Además del color, se ha observado que son unas moléculas con una capacidad antioxidante altísima. Por esta razón, cada vez son más los productos que están incluyendo la quinoa como parte de su composición.

2. Uva (Vitis vinifera)

El extracto de uva es rico en una molécula conocida como resveratrol. El resveratrol pertenece al grupo de los polifenoles cuyo poder antioxidante se ha relacionado con múltiples beneficios tanto para la piel como para tratar la caída de pelo e incluso en otras situaciones (frenar el envejecimiento, protección cardiovascular…).
A parte de estos dos extractos naturales, también existen otras moléculas que per se tienen propiedades antioxidantes, como vitaminas (vitamina C, A, E..), ácidos grasos esenciales (omega 3 y 6) o minerales.

VITAMINAS

Las vitaminas se caracterizan por ser moléculas esenciales para la vida que nuestro organismo no puede sintetizar por sí mismo. Por nuestra incapacidad para sintetizarlas, la única vía de entrada es a través de una dieta variada o en forma de suplementos. Aunque con una dieta equilibrada podemos conseguir unos niveles adecuados de estas moléculas, hay determinadas situaciones en las que podemos sufrir déficits. Estos déficits pueden conllevar muchos problemas, siendo uno de ellos la pérdida de pelo.

1. Vitamina B3 (niacina)

La niacina juega un papel central en el metabolismo energético, y como tejido que prolifera muy rápido, los folículos pilosos requieren grandes cantidades energéticas. Además, está relacionada con unas moléculas llamadas leptinas, importantes en la regulación del ciclo del folículo piloso.
Sin embargo, respecto a la práctica apenas se han realizado estudios para demostrar su posible efecto. Un estudio estadounidense demuestra que la utilización de derivados de esta vitamina en forma de champú permite revertir los problemas de alopecia en mujeres menopáusicas.

2. Vitamina B5 (ácido pantoténico, pantenol)

El ácido pantoténico actúa directamente en el cuero cabelludo previniendo la aparición temprana de las canas. Además, también es responsable del crecimiento adecuado del pelo, ya que juega un papel muy importante en la division celular. Otros efectos beneficiosos de esta vitamina: permite la hidratación adecuada de la piel, regula la función de las glándulas sebáceas y acelera la formación de melanina (pigmento que proporciona color al pelo).

3. Vitamina B7 (biotina)

La biotina es necesaria para la síntesis de queratina. Su déficit lleva a la fragilidad de las uñas y a una situación conocida como el síndrome del cabello impeinable. Déficits más severos se presentan con pérdida total del cabello.
Sin embargo y aunque esté clara su relación con la caída del pelo, su déficit en nuestra sociedad es bastante raro, y únicamente ocurre en determinados casos como puede ser alcoholismo, embarazo, tratamiento con determinados fármacos…

4. Vitamina B9 (ácido fólico) y vitamina B12 (cobalamina)

Los folatos y la cobalamina son vitaminas que actúan de forma activa en la formación de nuevas células. En este sentido, el pelo es un tejido en constante crecimiento y que requiere altas cantidades de estas vitaminas. Son también responsables de reconstruir los folículos pilosos, prevenir la caída y el encanecimiento del pelo y regular la formación grasa.
El déficit de estas vitaminas suele aparecer en épocas con tasas de proliferación celular aumentada, como por ejemplo durante el embarazo o en personas que siguen dietas vegetarianas.

5. Vitamina C (ácido ascórbico)

Esencial para la formación de proteínas presentes en el cabello (queratina) y en la piel (colágeno). Su déficit ocasiona una enfermedad conocida como escorbuto y puede aparecer en personas ancianas que no llevan una dieta adecuada, alcohólicos o personas con enfermedades crónicas. Los déficits ocasionan un rizado del pelo (el pelo parece un sacacorchos) que en estados más graves puede ocasionar su pérdida.

6. Vitamina A

Aporta resistencia al cabello. Además, tiene un papel antioxidante importante, por lo que defiende el cuero cabelludo y el cabello frente al estrés oxidativo. Sin embargo, debemos tener cuidado con esta vitamina ya que su toma excesiva también puede ocasionar pérdida de pelo.

7. Vitamina D

Tiene un papel central en la diferenciación de los folículos pilosos que forman el cabello. Las personas más obesas tienen una menor biodisponibilidad de esta vitamina que junto con el tipo de vida que llevamos actualmente hace que sea una de las causas más habituales de la alopecia en estas personas. Más información sobre los suplementos de vitaminas D en este link.

8. Vitamina E (tocoferol)

La familia de la vitamina E comprende una serie de moléculas todas ellas con actividad antioxidante. Pacientes con alopecia muestran niveles reducidos de sustancias fisiológicas antioxidantes (como el glutatión) y niveles elevados de sustancias que indican un estado de estrés oxidativo. Más concretamente, los integrantes de la familia de la vitamina E son especialmente buenos para frenar procesos como la peroxidación lipídica.
En un estudio realizado con 38 pacientes, se observó que estas moléculas ayudan a evitar la caída del pelo aumentando hasta un 34% su formación, hecho que demuestra su gran actividad.

MINERALES

Las sales minerales son sustancias inorgánicas que necesitan ser consumidas por nuestro organismo para asegurar su correcto funcionamiento. El pelo y el folículo piloso también requieren minerales para su síntesis y mantenimiento.

1. Zinc

El Zinc es un mineral que forma parte de muchas reacciones del organismo, entre las que se encuentran su influencia para el desarrollo de los folículos y el crecimiento del pelo. Es un mineral esencial en las reacciones que median la formación de puentes de azufre, como ocurre en la queratina (proteína mayoritaria del cabello). Su déficit en la dieta lleva a la caída del cabello. Sus niveles se ven afectados sobre todo en personas que toman diuréticos.
Se debe tener cierta precaución porque su sobredosis puede llevar a deficiencias en otros minerales como el calcio o el hierro.

2. Hierro

El hierro es uno de los minerales más relacionados con la aparición de calvicie común. Sin duda, se trata del mineral que mejor hay que controlar para prevenir los problemas de alopecia. Entre otros papeles, es un elemento indispensable para la proliferación celular. Niveles bajos conllevan una pérdida del espesor del pelo y una mayor caída. Su deficiencia es bastante habitual en mujeres, por las pérdidas sanguíneas asociadas a la regla o durante el embarazo. En estos casos se deben buscar productos que aporten mayor cantidad de este mineral.

3. Selenio

El selenio se encuentra formando parte de hasta 35 proteínas diferentes, algunas de las cuales son enzimas con actividad antioxidante. En este sentido, una disminución de los niveles de este mineral lleva asociado una disminución de la capacidad antioxidante del organismo con los consecuentes efectos entre los que se encuentra la caída del cabello.

4. Cobre

Forma parte de unas enzimas conocidas como aminooxidasas, imprescindibles en el proceso de formación de la keratina. Más específicamente, las aminooxidasas se encargan de la oxidación de unos grupos de azufre, que permiten la formación de unos enlaces llamados disulfuro. Estos enlaces aportan fuerza y resistencia a los pelos.
Su deficiencia es responsable de una pérdida de la resistencia, rizado y elasticidad del cabello.

AMINOÁCIDOS Y DERIVADOS

La queratina es la proteína más abundante del cabello. Posee una estructura muy resistente e insoluble en agua que la hace ideal para funciones estructurales. La resistencia de esta proteína viene determinada por su especial estructura. En ella, los aminoácidos azufrados (cisteína y en menor medida metionina), forman gran cantidad de enlaces resistentes conocidos como enlaces disulfuro. Un pelo firme y bien anclado va a depender en gran cantidad de la presencia de los sustratos necesarios para la adecuada formación de la queratina.

1. Cisteína

La cisteína es un aminoácido esencial en la síntesis de las proteínas que conforman el pelo (en especial la queratina). Se ha podido observar que el aumento de cisteína conlleva un aumento de la formación de queratina, aportando un pelo más denso y saludable.
Su consumo aumenta el tiempo de vida de los pelos, de tal forma que el riesgo de caída disminuye con niveles aumentados.

2. Metionina

Al igual que la cisteína, es parte estructural clave en la formación de queratina. Su suplementación ayuda a reforzar la estructura, fuerza y agarre del pelo.

3. Arginina

La arginina es un aminoácido que actúa como precursor fisiológico del óxido nitroso (NO). El NO cobra un interés muy especial en la pérdida de cabello por su efecto vasodilatador, capaz de estimular el crecimiento capilar.
Además, el NO también está implicado en otros mecanismos que potencian su efecto preventivo en la caída del cabello. Entre estos, comparte un mecanismo (apertura de canales de potasio) con el minoxidilo, uno de los fármacos más utilizado para prevenir la caída del cabello.

4. Taurina

Papel clave reduciendo la caída del cabello debida al estrés. Aunque es un efecto muy prometedor para el tratamiento de ciertos tipos de alopecia, aún no se han realizado los estudios suficientes como para dar una conclusión definitiva.

ÁCIDOS GRASOS ESENCIALES

Son los conocidos como omega 3 u omega 6. Por su naturaleza especial, son ácidos grasos que nuestro organismo es incapaz de sintetizar. La única vía de entrada a nuestro organismo es a través de la dieta o con suplementos.
En los suplementos contra la cáida los podemos encontrar ya sea en forma de aceite de pescado, o derivados de extractos de plantas (como la rúcula) o algas.
Su deficiencia origina pérdida de hidratación del pelo, llevando en última fase a su caída. También se han visto imprescindibles para mantener una formación del cabello adecuada. Además de sus efectos sobre el pelo, también son muy reconocidos por su actividad a nivel circulatorio y cardíaco.