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¿Tienen riesgo las dietas vegetarianas en embarazadas?

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La dieta siempre ha sido una pieza importante en la salud. Durante las últimas décadas, el concepto de la dieta se ha ido transformando desde una dieta con bajo riesgo de déficits hacia una dieta que nos proteja de las enfermedades o de la sobrealimentación. En este contexto, las dietas veganas o vegetarianas y la dieta Mediterránea han ido ganando interés por a sus efectos beneficiosos sobre diferentes aspectos de la salud.

El embarazo es una situación única, donde la dieta afecta a ambos, la mamá y el bebé, y que puede tener connotaciones muy importantes para la salud futura del bebé.

Los literatura existente sobre los efectos de las dietas veganas y vegetarianas son muy heterogéneos, por lo que no se puede alcanzar una conclusión clara. Sin embargo, si que nos aportan una visión sobre los posibles problemas o beneficios que se pueden dar.

En cuanto al efecto de estas dietas sobre el feto, parecen indicar que los bebés podrían nacer con un peso ligeramente inferior en las personas que siguen las dietas vegetarianas. Sin embargo, las diferencias de peso son muy pequeñas y su relevancia clínica sería baja. Una cuestión bastante llamativa y más clara sería el aumento de riesgo de sufrir hipospadia.  La hipospadia es una anomalía de nacimiento (congénita), en la cual la abertura de la uretra está ubicada en la cara inferior del pene y no en su extremo. Si bien es una situación leve ya que tiene solución, debe ser valorada.

Los resultados sobre las madres fueron también bastante positivos. Si bien aquellas que estaban con la dieta vegetariana o vegana tenían ligeramente más riesgo de sufrir eclampsia, aquellas con la dieta omnívora tenían un riesgo minimamente superior de sufrir hipertensión con proteinuria. Ambas son situaciones que aunque graves, aparecen con relativa normalidad en embarazadas.

En cuanto a los déficits nutricionales se han estudiado numerosas variables: el magnesio, vitamina B12, el hierro, los folatos… El riesgo de desarrollar anemia en los niños expuestos a las dietas veganas o vegetarianas era mayor debido a deficiencias en vitamina B12 y en hierro. Sin embargo, sus niveles de folato (vitamina B9) o de magnesio serían mayores, ejerciendo una protección extra frente a malformaciones.

Los estudios demuestran que las dietas vegetarianas o veganas podrían estar perfectamente indicadas en mujeres embarazas, mejorando en muchas ocasiones tanto la salud de la madre como la del bebé. Sin embargo, habría que prestar especial atención a los niveles de vitamina B12 y de hierro, incluso suplementando las dietas para evitar la aparición de anemias.

En este sentido, muchas asociaciones nutricionales como la ADA (American Dietetic Association) de EEUU o su homóloga en Canadá, han dado el visto bueno a estas dietas en embarazadas e incluso han resaltado sus posibles efectos beneficiosos para la prevención y tratamiento de ciertas enfermedades, como las cardiovasculares o las renales.

En todo caso, siempre es aconsejable consultar con un especialista para que nos informe de una forma personalizada cuáles son las pautas que debemos seguir para disfrutar de un embarazo sin riesgos.