humo del tabaco

¿Son siempre recomendables los antioxidantes?

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Los antioxidantes se han convertido en unos productos ampliamente utilizados por la sociedad. Son productos que gozan de mucha simpatía por los consumidores, son muy seguros y en determinadas ocasiones han conseguido demostrar su eficacia. Sin embargo, la utilización de antioxidantes en determinadas circunstancias ha suscitado mucha controversia.

Ejercicio y antioxidantes

Todos conocemos los efectos beneficiosos del ejercicio, sobre todo aquellos relacionados con una mejora en el metabolismo de los hidratos de carbono, ya que disminuye la resistencia a la insulina. Por ello, el ejercicio es una recomendación muy buena para prevenir la futura aparición de la diabetes.

Pero, ¿por qué el ejercicio mejora el aprovechamiento de la glucosa?. La respuesta podría encontrarse en los radicales libres. Durante la realización de ejercicio, hay un aumento del consumo de oxígeno que nuestras mitocondrias tienen que procesar. Inevitablemente, en este proceso se forman radicales libres. Varios estudios llegan a la conclusión que precisamente estos radicales libres son los que originan todas las adaptaciones metabólicas para que consigamos rendir más en el deporte. Entre estas acciones estaría la mejora en el aprovechamiento de la glucosa sanguínea, necesaria para aportar la energía necesaria a las células durante la realización de esfuerzos físicos.

Algunos estudios han demostrado que, la toma conjunta de vitamina C y vitamina E (antioxidantes) podría bloquear estas vías metabólicas al impedir la formación de radicales libres y por tanto, los beneficios del ejercicio no serían los esperados.

Más aún, otro estudio concluye que la toma de vitamina C por deportistas impide la adaptación celular al ejercicio disminuyendo la eficacia del entrenamiento y por tanto el rendimiento.

Quimioterapia y antioxidantes

Muchos tratamientos quimioterápicos actúan con la formación de radicales libres. Ejemplos de estos son los agentes alquilantes (ciclofosfamida, mitomicina…). En teoría, los antioxidantes podrían neutralizar estos radicales libres impidiendo su acción sobre su diana.

Si bien este problema ha causado gran controversia, no existe una evidencia real de que los antioxidantes sean capaces de actuar a este nivel. Es más, existen estudios que indican que son beneficiosos y hay muchas organizaciones gubernamentales que defienden su toma, ya que podrían disminuir el daño sobre otros tejidos sanos, potenciar la eficacia del tratamiento y disminuir las reacciones adversas.

La conclusión a la que podemos llegar es que es necesario realizar muchos más estudios para conocer el potencial de los antioxidantes en los tratamientos oncológicos y poder dar una recomendación con fundamento.

Fumar y antioxidantes

Podríamos teorizar que los antioxidantes ejercen un efecto beneficioso en las personas fumadoras. Precisamente, cuando fumamos se producen gran cantidad de radicales libres que pueden reaccionar con nuestros pulmones, tracto digestivo favoreciendo la aparición de alteraciones.

Sin embargo, en un amplísimo estudio realizado en Francia se observó que la toma de beta caroteno, un antioxidante presente en muchos vegetales podría ser perjudicial en casos con estrés oxidativo elevado en los pulmones, como por ejemplo los fumadores.

La explicación a esta paradoja se encuentra en que el beta caroteno es capaz de reaccionar con los compuestos del tabaco de tal forma que se generan unos intermedios muy reactivos llamados epoxi. Los radicales epoxi son capaces de inducir con mayor probabilidad enfermedades como el cáncer de pulmón. Cabe destacar que este efecto únicamente se ha detectado con el beta caroteno.

La conclusión es sencilla, si eres fumador abstente de tomar antioxidantes.