contorno de ojos

¿Qué debe contener mi contorno de ojos?

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La mirada es el primer punto de contacto entre dos personas. Estudios realizados con aparatos de rastreo, han concluido que los ojos son la primera zona que observamos para identificar a las personas, averiguar su edad y su grado de cansancio. Además, también son esenciales para transmitir sentimientos y sensaciones en el proceso de la comunicación. El contorno de los ojos y los ojos tienen por tanto, una importancia estética crucial.

Anatómicamente, la piel del contorno de los ojos o periocular, se caracteriza por su extrema delgadez, por la cantidad de músculos que provocan su movimiento, por la escasa cantidad de glándulas sebáceas y por la presencia de una microcirculación que en muchos casos es visible.

La finura extrema de la piel provoca que todas las capas que la compongan sean a su vez muy finas. La dermis, que desempeña la función estructural a la piel, verá muy reducido su espesor. De igual forma, sus componentes básicos, que le otorgan resistencia, elasticidad y tersura (colágeno, elastina y ácido hialurónico) también estarán en un número reducido, afectando así a las propiedades de la piel.

La delgadez del contorno de ojos propicia gran sensibilidad frente a agentes externos pro inflamatorios, como radiaciones, contaminación, agentes irritantes… Es una zona que tiende a sufrir inflamaciones y por tanto todos sus efectos contraproducentes como hiperpigmentaciones y envejecimiento acelerado. Para evitarlo es imprescindible protegerla de manera activa con ingredientes fotoprotectores e hidratantes.

Cómo hemos dicho, los ojos son órganos tremendamente importantes en la transmisión de sensaciones y sentimientos. Para ello se sirve de la capacidad de movimiento que le otorgan 22 músculos. El vaivén provocado por los músculos, estresa y provoca la rotura de proteínas en la piel, favoreciendo la aparición de pequeñas arruguitas conocidas como patas de gallo.

Por otro lado, la escasa concentración en glándulas sebáceas va a dotar de una menor protección a la piel frente a los agentes externos adversos como la sequedad y las temperaturas extremas (frío y calor). La consecuencia directa es la gran facilidad del contorno de ojos para sufrir deshidratación y otros signos de envejecimiento.

Los ojos y su piel circundante contienen gran cantidad de pequeños vasos sanguíneos y linfáticos encargados de nutrir todas sus estructuras. La extrema delgadez de la piel provoca que en muchos casos sean visibles. Se pueden observar a simple vista sobre todo cuando hay retención de sangre o de líquido linfático, apareciendo las famosas bolsas y ojeras.

El contorno del ojo es una zona del rostro tremendamente característica y delicada. Los productos que utilicemos sobre ella debe ser igualmente específicos. El mejor contorno de ojos deberá cumplir con las características básicas: ausencia de activos irritantes, un aporte alto de hidratación  y nutrición, y protección frente a los agentes externos.