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Gripe y resfriado, los virus que nos atacan en invierno

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Durante los meses invernales es más habitual la aparición de mucosidad, congestión nasal, dolor de cabeza e irritación ocular. Todos ellos son síntomas indicativos de que nuestro organismo está sufriendo una infección por un virus respiratorio.

Los virus son agentes infecciosos que únicamente pueden reproducirse dentro de las células de un organismo vivo. Su función es muy básica, infectar un organismo, replicarse en su interior (esto es, tener descendencia) y finalmente salir al exterior a infectar otros organismos. Entre los virus respiratorios más famosos podemos encontrar el virus del resfriado común (rhinovirus) y el virus de la gripe (influenza).

Los virus respiratorios son transmitidos de persona a persona embebidos en pequeñas gotas que expulsamos al estornudar, al toser o al hablar. Las gotas más grandes, como las que se producen al estornudar o al toser, acaban cayendo rápidamente al suelo por efecto de la gravedad, pero las más pequeñas, del tamaño de micrones (milésimas de milímetro), pueden sustentarse en el aire durante un tiempo prolongado.

Tradicionalmente, se ha asociado la aparición de resfriados a las bajas temperaturas, ya que cuando disminuyen las temperaturas (meses de invierno), aumentan los enfermos que padecen estas enfermedades.

La bajada de temperaturas disminuye la cantidad de agua que puede transportar el aire, conocida como humedad absoluta. Se cree que, al disminuir la humedad del aire, las gotitas de saliva que expulsamos por la boca se evaporarán de una forma más rápida, disminuyendo el tamaño de las mismas. Al disminuir su tamaño, aumenta el tiempo que pueden estar en suspensión en el aire y por tanto aumentan las probabilidades de infectar a otras personas.

Además, investigadores estadounidenses también han concluido que la disminución de la temperatura tiene un impacto negativo sobre nuestro sistema inmunológico y por tanto, sobre la capacidad de nuestro organismo para defenderse de los patógenos.

Esta claro que durante los meses de invierno sufrimos más resfriados, gripes… pero, ¿podemos hacer algo para prevenirlo? Unos consejos:

  • Humidificadores de aire: aumentan la humedad del aire y por tanto las exhalaciones se mantienen menos tiempo en el aire.
  • Utilización de mascarillas en ambientes muy cargados de personas.
  • Mantener la casa calentita: un aumento de la temperatura hará que aumente la humedad disminuyendo la probabilidad de sufrir infecciones.
  • Potenciar la actividad de nuestro sistema inmune con suplementos.
  • Mantener una higiene perfecta de manos.