el vino y el resveratrol

¿Es saludable una copa de vino al día?

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El resveratrol es una molécula que aparece de forma natural en numerosas plantas. Quizá la fuente más comúnmente conocida de resveratrol es el vino, pero también lo podemos encontrar en manzanas, cacahuetes, tomates, pistacho, frambuesas y muchos más.

El resveratrol es producido por las pieles de los frutos en respuesta a situaciones que generan estrés en la planta, como la luz UV o la presencia de patógenos. Por tanto, el contenido final de resveratrol en las plantas va a variar en función de muchos factores, como del país, año o condiciones climáticas de producción.

Múltiples son los beneficios que se le han otorgado al resveratrol. Entre ellos, protección frente a diversos cánceres, mejora de enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión y mejoras en el metabolismo y funcionamiento de diversos órganos, como el renal, pulmonar, óseo o visual. Si bien, todos estos efectos están muy demostrados en ensayos in vitro, los estudios en humanos son muy escasos.

El auge del resveratrol empezó en el año 1981, cuando los epidemiólogos franceses observaron que la mortalidad por enfermedades coronarias en Francia era menor que resto de países aún cuando sus hábitos de vida no eran muy saludables (dietas altas en grasas y fumadores). A este hecho, le dieron el nombre de la paradoja francesa. En un estudio publicado en 1997 se asumió que esta baja mortalidad podría deberse al consumo durante tiempo prolongado de vino tinto, que contiene una molécula llamada resveratrol.

El resveratrol en nuestro organismo se comporta como un antioxidante muy potente, ayudando a eliminar radicales libres. Sin embargo, únicamente este aspecto no explicaría sus múltiples beneficios. Parece ser que el resveratrol podría jugar un papel importante en la regulación de la actividad de muchos genes relacionados con el cáncer y otras enfermedades crónicas.

Las recomendaciones de consumo diario se basan en los estudios realizados en animales. Hoy en día, se recomiendan alrededor de 12,5 mg/kg de resveratrol por día, aunque se sabe que dosis muy superiores son seguras. Esto plantea inevitablemente una pregunta, ¿cuánto vino al día tengo que consumir para conseguir estás dosis terapéuticas?.

En la uva utilizada para producir el vino tinto encontramos una concentración de resveratrol en torno a 92-1604 microg/kg. Con el consumo medio de vino anual, unos 31L de vino tinto y 11L de vino blanco por persona, los aportes totales de resveratrol serían de 70 mg/año o lo que es lo mismo, 0,2 mg/día. Si la dosis media (para una persona de 80kg) de resveratrol recomendada es de 1 g/día, estamos consumiendo una dosis 5000 veces inferior de resveratrol al día.

En este punto, los investigadores se deben hacer varias preguntas ¿es realmente el resveratrol el responsable del efecto cardioprotector?, ¿las dosis recomendadas son las correctas?. Las respuestas vendrán de la mano de los futuros estudios que se realicen sobre este tema.

Una buena alternativa para el consumo de resveratrol podría ser la toma de suplementos por vía oral.

Lo que siempre debemos tener en cuenta es no consumir más de dos copas de vino al día, tal como recomienda la organización mundial de la salud. Si bien el resveratrol podría aportar un grado de protección (aún por determinar), lo que sí es bien claro es que el alcohol es un promotor de cánceres como el de esófago, hígado, colorrectal, mama y de cuello y cabeza.