naranja con agua

Dermocosmética de la celulitis

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Uno de los problemas estéticos que más preocupa a las mujeres hoy en día es la celulitis. La celulitis suele afectar a mujeres y sus primeros efectos comienzan a fraguarse generalmente tras la pubertad.

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Lugares afectados

La celulitis, también llamada lipodistrofia ginecoide,  es un proceso que se caracteriza por el acúmulo de depósitos grasos de forma localizada debajo de la piel. Los acúmulos grasos son responsables del aspecto y tacto como de piel de naranja. Los lugares preferidos por la grasa para acumularse son: el trasero, muslos, las partes superiores de los brazos, rodillas y de forma más rara, las partes inferiores de las piernas, la espalda y el cuello.

La aparición de celulitis se debe a una acumulación de varios procesos:

  • Deterioro de la microcirculación sanguínea: la piel está nutrida por una malla de capilares sanguíneos. En la celulitis se ha observado que las paredes de los vasos son incapaces de retener todo el plasma de la sangre en su interior y por ello, parte del líquido de la sangre sale de la circulación produciéndose una acumulación de líquidos.
  • Deterioro del sistema linfático: en situaciones normales, el sistema linfático se debería encargar de recoger el plasma que ha salido de los capilares. En situaciones patológicas (como la celulitis), el sistema linfático es incapaz de realizar sus funciones, propiciando la acumulación de líquidos.
  • Agregación de adipocitos: los adipocitos son las células encargadas de almacenar la grasa. Durante la celulitis, hay una amplificación de fibras de colágeno que intercontecta estas células y favorece que se unan entre sí. Estas uniones impiden la función normal de los adipocitos.

Existe una predisposición genética a desarrollar celulitis. Sin embargo, no todo es genética en esta enfermedad y hay ciertos hábitos que podemos realizar para minimizar la aparición de celulitis. Una dieta con un consumo elevado de grasas y carbohidratos ayuda a agravar la enfermedad. Por otro lado, una vida sedentaria o llevar ropa muy ajustada dificulta el retorno venoso y deteriora la microcirculación sanguínea favoreciendo también su aparición.

No debemos confundir la celulitis con la obesidad. Si bien en ambos hay una acumulación de tejido graso, hay diferencias a nivel metabólico y fisiológico importantes.

Los activo que vamos a utilizar para tratar la celulitis a nivel tópico básicamente irán dirigidos a mejorar la circulación sanguínea, primer factor desencadenante de la enfermedad. Podemos distinguir tres tipos de activos en los productos cosméticos:

  • Xantinas: aumentan la lipólisis en los adipocitos y aumentan la circulación sanguínea. En la etiqueta de los productos los encontraremos bajo el nombre de caffein, caffeine, aminophyl- line, theophylline, or plant extracts rich in xanthines
  • Extractos de plantas: plantas como el Ginkgo, Centella asiática o la hiedra, mejoran la circulación sanguínea y linfática. Algunas algas como el fucus o la laminaria, también presentan este efecto, y son muy utilizadas en productos contra la celulitis.
  • Retinoides: actúan sobre las fibras de colágeno que retienen a los adipocitos.

Aplicar cualquier producto con la ayuda de un masaje estimulará aún más la circulación sanguínea y linfática y sus efectos serán mucho mejores. Una vez aplicado el producto, también se puede ocluir la zona de aplicación para potenciar la absorción del producto.

Iniciar el tratamiento anticelulítico en estadíos iniciales de la enfermedad, cuando está empezando a formarse la piel de naranja, puede ser una de las pocas oportunidades que tengamos para tratar y revertir el proceso. El paso del tiempo juega un papel muy importante en la celulitis para conseguir los resultados deseados.