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Anabolizantes esteroideos, dopaje en el deporte (II)

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Los esteroides anabólicos androgénicos son las moléculas más utilizadas hoy en día a nivel deportivo para mejorar el rendimiento. Se calcula que hay una prevalencia de utilización de un 6,4% hombres y un 1,6% en mujeres. El uso de anabolizantes en las prácticas deportivas se debe básicamente a dos de sus acciones, el aumento muscular y la estimulación de la formación de sangre (hematopoyesis). Sin embargo, estas acciones no están exentas de problemas colaterales.

Acción fisiológica de los anabolizantes

De forma natural los anabolizantes están presentes en los tejidos humanos. El máximo exponencial de este grupo de moléculas es la testosterona, presente en hombres aunque también en mucha menor cantidad en mujeres. Los anabolizantes desempeñan muchas tareas relacionadas con el desarrollo de la masa muscular y de los carácteres sexuales masculinos. Además, su actividad también está relacionada con la actividad cerebral, influyendo de forma importante en el comportamiento.

Usos en medicina

Los anabolizantes son fármacos que se utilizan en medicina para tratar afecciones relacionadas con los problemas del desarrollo sexual, como es el caso del hipogonadismo, donde el individuo es incapaz de sintetizar suficiente testosterona. También se ha utilizado, aunque de forma menor, en situaciones de desnutrición severa o en algunas anemias, aunque hoy en día hay múltiples fármacos que pueden realizar estas últimas tareas de forma más efectiva y con mejor perfil de seguridad.

Hay que destacar que las dosis utilizadas en medicina son muy inferiores a las utilizadas durante el dopaje.

Efectos buscados en el dopaje

El efecto más importante de los anabolizantes es su capacidad para aumentar la formación de músculo. Los anabolizantes aumentan la síntesis proteica, aumentando la fuerza entre un 5-20% y aumentando el peso entre 2-5kg, debido exclusivamente al aumento de la masa magra. Esta es la acción perseguida por culturistas y amateurs del gimnasio para conseguir un aumento muscular rápido. A nivel técnico, los anabolizantes producen la hipertrofia de las fibras musculares, aumentan el número de mionúcleos y la síntesis de capilares musculares para que mejore su riego sanguíneo.

Además también tiene un efecto a nivel óseo, aumentando la densidad y el diámetro de los huesos. Este reforzamiento óseo podría estar relacionado con un menor riesgo de sufrir lesiones. Sin embargo, los tendones no parecen experimentar este mismo crecimiento, y por ello el número de roturas de tendón aumenta de forma alarmante en este grupo de personas. Otras lesiones que aumentan con la toma de anabolizantes: hernias de disco, roturas de ligamentos de rodilla, roturas de menisco y otras lesiones en pies y tobillos.

El segundo efecto más importante de los anabolizantes es el aumento de la hematopoyesis, aumentando la hemoglobina y el hematocrito. Sin embargo, este efecto también conseguido por otras sustancias dopantes como el EPO, se ha visto que no tiene el efecto esperado en los deportistas  que realizan deportes de resistencia.

A nivel sanguíneo, los anabolizantes activan la vía metabólica de los tromboxanos. Esta vía está relacionada con la activación plaquetaria y tiene repercusiones muy importantes a nivel de los efectos adversos. La aparición de eventos tromboembólicos, infartos y otros relacionados, son efectos secundarios habituales a largo plazo en culturistas.

Otros efectos secundarios

Además de los descritos anteriormente, los anabolizantes actúan a nivel hepático, renal, cerebral, en la piel, cardiaco y en las funciones reproductivas tanto masculinas como femeninas. Los más importantes:

  • Cerebral: se pueden detectar cambios de comportamiento, como irritabilidad, nerviosismo o agresividad. ..
  • Reproductivo: menor tamaño de los testículos, diminución de la líbido o infertilidad…
  • Cardíaco: hipertrofias cardiácas, arritmias, hipertensión…
  • Piel: erupciones acneiformes, aumento de la sudoración, alopecia o crecimiento desmesurado del pelo (hirsutismo).

Es muy importante destacar que muchas de estas reacciones adversas son acumulativas y pueden aparecer después de mucho tiempo. A mayor número de dosis tomadas o inyectadas, aumentarán las probabilidades de sufrir un evento.

¿Cómo se toman los anabolizantes?

Los anabolizantes esteroideos se pueden tomar por vía oral o inyectable, en función del tipo de molécula. Debido a que su efecto sobre el sistema muscular se prolonga durante tiempos prolongados, habitualmente se consumen en forma de ciclos, es decir, tomando varias dosis en un período corto y posteriormente se deja descansar al cuerpo.

Además, otra técnica muy habitual es mezclar diferentes anabolizantes esteroideos en la misma toma, de tal forma que sus efectos se maximicen. Este hecho va asociado al aumento de problemas adversos.

¿Cuántos anabolizantes esteroideos existen?

Existen muchísimas moléculas. Tradicionalmente, se han intentado crear molécwinstrolulas que sean más complicadas de detectar en los test antidopaje y en muchos casos se ha conseguido. Sin embargo, con el paso del tiempo, los organismos reguladores siempre acaban desarrollando métodos para detectar estas nuevas moléculas. Por ello, siempre se almacenan muestras de atletas..

En función de la molécula, podemos esperar diferentes acciones, resultados y reacciones adversas. La vía de administración también variará en función del tipo de molécula.

Nombres de anabolizantes esteroideos habituales: boldenona, estanozolol (Winstrol), clostebol, drostanelona, oxymetholona, oxandrolona, formebolona, mesterolona…

Aunque son sustancias muy efectivas, el abuso de los anabolizantes esteroideos nunca puede estar justificado, ya que el riesgo a sufrir alguna de sus múltiples y graves consecuencias es altísimo.