Adaptaciones en altura, ¿por qué el oxígeno es tan importante?

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Kilian Jornet, el alpinista y ultramaratoniano español consiguió ayer escalar hasta el techo del mundo. En su última aventura, Kilian alcanzó los 8848 metros de la montaña más alta del mundo en tan solo 26 horas.

Los deportes en altitud presentan múltiples riesgos y una exigencia física extrema. La cantidad de oxígeno va disminuyendo con la altura. Mientras que al nivel del mar el oxígeno representa el 20,9% de la atmósfera que nos rodea, en la cima del Everest puede disminuir hasta un tercio. Esta disminución drástica del oxígeno puede conllevar la aparición de problemas como el edema cerebral, gran preocupación de los alpinistas y además, disminuye el rendimiento físico.

¿Por qué el oxígeno es tan importante?

Constantemente estamos consumiendo oxígeno y eliminando dióxido de carbono. La importancia del oxígeno reside en que es el elemento final de una vía metabólica para la obtención de energía. Esta vía metabólica se conoce como cadena respiratoria, y ocurre en todas las células de nuestro organismo, más concretamente en un lugar de la célula conocido como mitocondria.

Básicamente, la función de la cadena respiratoria es el transporte de electrones a través de los diferentes componentes que la constituyen creando un gradiente de pH (aumento de protones) en el interior de la mitocondria. Este gradiente es utilizado por la célula para producir energía en forma de ATP (moneda de intercambio energético de las células). Como desecho, la célula produce dióxido de carbono a partir del oxígeno.

Cadena respiratoria mitocondrial
Cadena respiratoria mitocondrial

El ATP generado es esencial para provisionar la energía necesaria en las reacciones que ocurren en el organismo, como por ejemplo la contracción muscular. Por tanto, que funcione y que se contraiga correctamente nuestro sistema muscular dependerá entre otras cosas de que la concentración de oxígeno sea la suficiente como para producir la energía que nuestro organismo demanda.

¿Cómo alcanza el oxígeno los tejidos?

Si bien el oxígeno esta en el exterior, nuestro organismo tiene que ser capaz de captarlo y transportarlo hasta donde se tenga que utilizar (los músculos en el caso del ejercicio). Podemos dividir este proceso en tres fases:

  1. Intercambio oxígeno en alveolo

    El oxígeno del exterior es captado por nuestros pulmones. Los pulmones se hinchan y crean el vacío en su interior captando el aire que hay en nuestro alrededor. El aire alcanza los alveolos, una estructura presente en nuestros pulmones donde se inicia el intercambio gaseoso. La particularidad de los alveolos es que permiten el intercambio gaseoso a través de sus membranas, de tal forma que el oxígeno penetra hacia el interior y el dióxido de carbono hacia el exterior. El oxígeno entra dentro de los glóbulos rojos y se une a una proteína conocida como hemoglobina.

  2. El glóbulo rojo circula por las arterias para provisionar de oxígeno a las células que lo requieren. Cuando éstos pasan por el músculo realizan la acción contraria a la de los pulmones, liberan el oxígeno presente en su interior y captan de nuevo el dióxido de carbono que desechan las células.
  3. Los glóbulos rojos vuelven a iniciar su viaje por las venas hasta alcanzar de nuevo los pulmones, donde se iniciará el proceso de nuevo.

Este ciclo se repite continuamente cada 1-2 minutos. Por tanto, los glóbulos rojos cargan y descargan oxígeno alrededor de 1000-1400 veces al día.

¿Qué adaptaciones ocurren en los deportistas para mejorar su rendimiento en la altura?

El entrenamiento permite que los organismos se adapten a las circunstancias. En el caso de los deportistas que entrenan en altura, ocurren diversas adaptaciones:

  • Aumento de la concentración de glóbulos rojos. El déficit de oxígeno hace que nuestro organismo sintetice la hormona conocida como EPO. Esta hormona aumenta la producción de glóbulos rojos, haciendo que el transporte de oxígeno y la eliminación de dióxido de carbono aumente.
  • Aumento de la capilaridad. Con el ejercicio, aumenta el número de vasos sanguíneos. Esto permite un mejor reparto de la sangre por nuestras células.
  • Aumento del número de mitocondrias. Permite que el oxígeno se consuma más eficientemente por nuestro organismo.

¿Me tengo que poner protector solar debajo de la ropa?

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Habitualmente nos aplicamos la crema protectora contra el sol en las partes más expuestas de la piel (brazos, cara…), pero ¿nos deberíamos proteger debajo de la ropa?.

La ropa es la primera línea defensiva frente a las radiaciones solares, su capacidad protectora se mide con un índice llamado UPF (ultraviolet protection factor). El UPF viene a ser lo que el SPF o el factor de protección para los fotoprotectores. Este índice nos indica la fracción de radiación que puede atravesar la prenda, es decir, una prenda con un UPF de 10 únicamente permite que penetre la décima parte de la radiación que alcanza la prenda.

El UPF depende de 4 factores: del color, del tipo de material de la prenda y de la densidad y el grosor de sus fibras.

Color

Los colores claros (blanco) tienen menor capacidad para absorber las radiaciones UV, por ello permiten que más radiación alcance nuestra piel. De forma opuesta, colores más oscuros como el negro, absorben muy eficientemente la radiación.

Este efecto lo podemos notar fácilmente en verano: una camiseta oscura nos da más calor que una clara debido a que la mayor cantidad de radiación absorbida por la camiseta se disipa (elimina) en forma de calor.

Por tanto, la ropa oscura nos protegerá más del efecto nocivo de la radiación UV, pero como consecuencia nos dará más calor.

Tipo de material

El material con el que se fabrica la prenda también tiene una influencia crucial. Las prendas fabricadas con algodón, seda natural, materiales acrílicos o de poliamidas ofrecen una escasa protección frente a la radiación ultravioleta. El poliéster ocupa una posición intermedia y la lana es la que ofrece una mejor protección.

Densidad y grosor de la fibra

La densidad y el grosor de las fibras también tienen gran importancia. Lógicamente, a mayor densidad y grosor de las fibras, mayor será la protección que nos ofrece frente al sol.

Otros factores a tener en cuenta

Efecto mojado: cuando las prendas se mojan, la capacidad de retener las radiaciones disminuyen considerablemente y por tanto disminuye también su UFP.

Existen prendas especializadas con factor UFP especificado en su etiqueta que impiden que la radiación alcance nuestra piel. Además, también existen detergentes especiales que al usarse sobre la ropa aportan una protección solar especial.

Para la típica camiseta de verano: blanca, de algodón y finita, se considera que protege menos que un protector con un factor de 15. Por ello, si este verano vas a estar expuesto al sol, protéjete también debajo de la ropa con un fotoprotector adecuado.

¿Son ciertos los mitos sobre los piojos?

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Los piojos son un problema bastante habitual y por ello se le han atribuido múltiples afirmaciones que todos habremos escuchado, pero ¿son ciertas?. En este post voy a intentar argumentar cuál de estas son ciertas o falsas basándome en los estudios científicos que existen al respecto.

Los piojos pueden convivir en nuestra cabeza en diferentes formas evolutivas, desde liendres (huevos de piojos), hasta piojos adultos pasando por las ninfas (formas jóvenes de los piojos). Se transmiten por el contacto directo entre cabezas, siendo incapaces de volar, saltar…

Mito 1. Los piojos los pueden transmitir los perros

Falso.

Los piojos exclusivamente tienen afinidad por las cabelleras de los humanos. Por ello, ni el perro ni ningún otro animal es capaz de transmitir este parásito. Sólo en condiciones muy especiales de laboratorio se ha conseguido cultivar los piojos en una especie determinada de conejos1.

Mito 2.  Los piojos afectan más a los niños

Totalmente cierto.

No es una cuestión relativa a la preferencia de los piojos por las cabezas de los niños, sino que esta relacionado con sus hábitos. Cuando juegan, juntan sus cabezas facilitando la transmisión de los piojos. Además, se ha visto que en niñas es más frecuente la aparición de piojos, tanto por sus  hábitos de juego como por su melena habitualmente más larga1,2,3.

Otros factores de riesgo que favorecen la presencia de piojos son: un nivel socio-económico bajo, la longitud del cabello y determinados colores de pelo3.

Mito 3. La falta de higiene favorece la aparición de piojos

No se ha estudiado la falta de higiene como un factor de riesgo. Sí que es verdad que un nivel socio-económico más bajo3 está asociado a mayor probabilidad de infestación, pero esto puede tener múltiples explicaciones. Las familias con menos recursos se tratan con menos cantidad de producto (intentan repartirlo para que dure más), utilizando dosis menores a las necesarias para matar al parásito.

Mito 4. Los piojos púbicos y los capilares son lo mismo.

Falso.

Se trata de especies totalmente distintas. Los piojos púbicos conocidos como Pthirus pubis y causante de las ladillas, son incapaces de infectar el pelo de la cabeza. Por muy igual que nos parezca, los pelos del pubis tienen diferencias estructurales respecto a los de la cabeza. Las ladillas son incapaces de sostenerse en el cuero cabelludo y por su parte, los piojos de la cabeza son incapaces de sostenerse en el pelo púbico.

Tratamientos disponibles para los piojos

Aunque existen alternativas orales como la ivermectina, nunca se suelen utilizar por su peor perfil de toxicidad.

Generalmente se suelen utilizar tratamientos tópicos en forma de loción para acabar con las formas adultas de los piojos y liendres. Sin embargo, las ninfas (formas jóvenes del piojo) son inmunes en muchas ocasiones al tratamiento, ya que crean un exoesqueleto que las recubre y protege. Los tratamientos los podemos diferenciar en tres tipos diferentes:

  • Neurotóxicos: como el malation, permetrina… No siempre efectivos al 100% porque se han desarrollado resistencias derivadas de su mal uso. No se deben utilizar sobre el pelo húmedo, ya que su efecto se puede diluir.
  • Basados en plantas: aceites esenciales de diferentes plantas se han utilizado para el tratamiento de los piojos. Aunque su perfil de seguridad es muy alto, la efectividad alcanza alrededor del 60-80%, por ello no son la mejor opción. Utilizar remedios caseros como el aceite de oliva u otros aceites caseros no es tampoco una buena opción, porque en muchas ocasiones no tienen la cantidad de aceites esenciales necesarios para combatir la infestación.
  • Dimeticonas: seguramente la mejor opción para el tratamiento. Dispone de un alto perfil de seguridad y además es efectivo hasta en el 99% de los casos. Por su mecanismo de acción, no se desarrollan resistencias a este tratamiento. ¿Su inconveniente? suele ser el producto más caro de los que encontramos en la farmacia.

Mito 5. Reaplicar el producto a los 7 días.

Cierto.

En cualquier momento existen las diferentes formas de piojos (adultos, ninfas y liendres) en nuestra cabeza. Como hemos comentado, las ninfas son muy resistentes a los tratamientos, por ello se recomienda reaplicar el tratamiento 7 días después de la primera aplicación para asegurar un desinfestación total. Durante este período se supone que lo que eran ninfas en la primera aplicación habrán pasado ya al estadio adulto2.

  1. Terri L. Meinking Clinical Update on Resistance and Treatment of Pediculosis capitis

2. H. Feldmeier. Pediculosis capitis: new insights into epidemiology, diagnosis and treatment

3. Sadia Chaundry. The importance of socio-economic status and sex on the prevalence of human pediculosis in government schools children in Lahore, Pakistan