¿Por qué mi crema lleva aceites?

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Es muy habitual encontrar aceites en las etiquetas de nuestros productos cosméticos. Con la nueva moda oil free, nos podemos preguntar ¿por qué se siguen aditivando aceites a las cremas?, ¿cuál es su efecto?. Te lo explicamos en este post.

Ya hemos recalcado en muchísimos posts la importancia de mantener un equilibrio hídrico adecuado en la piel. De hecho, también comentamos anteriormente que la piel contiene una estructura y una serie de mecanismos para evitar la pérdida de agua.

Aunque la piel minimiza al máximo la pérdida de agua, hay una pequeña parte que consigue escaparse por un proceso llamado transpiración. Dentro de la transpiración encontramos dos tipos, una conocida como insensible (se pierden alrededor de 0,5 L al día) y el sudor. La transpiración insensible es un proceso pasivo e involuntario es decir, queramos o no va a ocurrir todos los días de nuestra vida.

La piel es el órgano encargado de retener el agua a través del control de la transpiración. Por ello, cuando está afectada como por ejemplo en dermatitis atópicas, psoriasis… la cantidad de agua perdida es mayor produciéndose en muchos casos deshidratación de la piel. En dermatología y dermocosmética se conoce a la transpiración insensible como (TEWL, TransEpidermic Water Loss). El TEWL es uno de los índices que se miden cuando se hace un estudio de piel, y es indicativo de algún desorden en la piel o que no la estamos cuidando correctamente.

¿QUÉ OCURRE SI PONGO UN ACEITE EN LA PIEL?

Cuando aplicamos un aceite sobre la piel, se produce una drástica caída del TEWL. Por tanto, la pérdida de agua será mucho menor.

Funcionamiento hidratantes oclusivos
Funcionamiento hidratantes oclusivos. El agua de la transpiración se acumula porque la crema impide su evaporación.

Los aceites son moléculas que tienen grandes dificultades para atravesar la piel por su gran tamaño. Además de su tamaño, los aceites tienen otras propiedades químicas que impiden su penetración. Sin embargo, no es el asunto de este post explicar en profundidad estos aspectos.

Al no poder penetrar hacia el interior, el aceite se organiza en la parte exterior de la piel formando una especie de barrera e impidiendo que el agua salga. Debido a su forma de actuar, en cosmética se conocen como hidratantes oclusivos.

¿QUÉ TIPOS DE ACEITES SE UTILIZAN EN COSMÉTICA?

Existen muchísimos tipos, desde algunos que apenas permiten el paso de agua hasta otros que ejercen un efecto muy leve. Ello dependerá del tipo de moléculas que conformen el aceite y de la capacidad que tengan para organizarse y formar la barrera.

Basados en la química del carbono

En este grupo se encuentran la mayoría de hidratantes oclusivos del mercado. El activo más utilizado es el petrolatum, un derivado del petróleo. Quizá sea el agente oclusivo con mejores propiedades hidratantes sin embargo, al ser un derivado del petróleo tiene una publicidad muy negativa. Otros activos parecidos a él son la lanolina (apenas se utiliza porque desarrolla sensibilidad), colesterol, escualeno… Todos estos ingredientes los podemos encontrar fácilmente en etiquetas de productos muy hidratantes. Su mayor problema es que suelen presentar texturas muy grasas y que en muchos casos no son agradables para el público.

En un segundo grupo tenemos los aceites. Los aceites tienen buenas propiedades hidratantes, sin embargo son menores que los activos citados anteriormente. A su vez, los aceites pueden ser sintéticos o naturales.

Aceites sintéticos

Se producen a partir del petróleo. Se trata de aceites muy purificados y que como tal tienen muy buenas propiedades hidratantes. Por su procedencia ha estado expuesto a muchas críticas y muchos fabricantes han dejado de utilizarlo en sus formulaciones. Sin embargo, los organismos reguladores y de salud los catalogan como activos muy seguros.

Aceites naturales

Obtenidos de diferentes plantas, como el olivo, jojoba, rosa mosqueta, girasol… Están compuestos por aceites y otras moléculas (minoritarias) que le otorgan ciertas propiedades que variarán en función de la fuente de obtención. Por ejemplo, el aceite de oliva es conocido por su contenido en ácidos grasos esenciales, el de rosa mosqueta por sus propiedades reparadoras…

Aceites esenciales

El gran problema de los aceites es su propensión a oxidarse. Una vez oxidados, se enrancian y pierden sus propiedades.

Basados en el silicio

Para solucionar la textura grasienta y  pegajosa que dejan los aceites, la industria cosmética elaboró una serie de moléculas basadas en la química del silicio. Estas nuevas moléculas, también tienen capacidad para organizarse alrededor de la piel hidratándola, pero sin dejar la sensación grasienta. Además, son fáciles de aplicar, se secan rápidamente, se quitan fácilmente y no son comedogénicos. Son los responsables del efecto “dry touch” o toque seco que utilizan muchos fabricantes como reclamo publicitario. En este grupo encontramos muchas moléculas diferentes, la más conocida y utilizada la dimeticona (la encontraremos como dimethicone en la lista de ingredientes).

Estos son algunos de los oclusivos utilizados en cosmética, existen muchísimos otros grupos, como alcoholes grasos, ceras… cada uno con sus propiedades específicas.

¿QUÉ PROBLEMAS PRESENTAN LOS ACEITES?

Además de bloquear la transpiración de la piel, también se bloquea todo tipo de glándulas. El efecto más destacable ocurre en las glándulas sebáceas, donde su obstrucción genera un ambiente perfecto para el desarrollo de bacterias presentes de forma habitual en la piel. Entre ellas, Propionibacterium acnes es la encargada de desarrollar las reacciones acneiformes que se manifiestan en forma de granitos e inflamación. Este efecto se conoce como comedogénico. Es importante que las pieles más grasas no utilicen este tipo de agentes hidratantes y busquen otro tipo de formulaciones.

Cualquier activo puede producir reacciones de sensibilidad sin embargo, hay algunos como la lanolina que las producen más frecuentemente. Si tienes piel sensible, busca que no se encuentre este activo en la etiqueta.

Cuando se utilizan fórmulas excesivamente oclusivas puede aparecer un efecto conocido como maceración. Por ello, se recomienda que el producto utilizado nunca disminuya el TEWL por debajo del 40%.

Todo este grupo es ideal para las pieles más secas. En nuestra web podrás encontrar muchísimos productos con diferentes propiedades para cuidar tu piel, ¡Descúbrelos!.

Cuidados con Aloe vera para la piel

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Las plantas pertenecientes al género Aloe tienen una amplia historia por su utilización en la medicina islámica tradicional. Clásicamente se ha utilizado para una amplia variedad de enfermedades, desde problemas de la piel hasta desórdenes gastrointestinales. Sin embargo, sólo una pequeña parte de las especies de este género son consideradas aceptables para su utilización farmacéutica y comercial. De todas ellas, el Aloe vera es la más utilizada y comercializada.

Numerosos son los estudios, tanto in vitro como in vivo que se han realizado para demostrar el efecto de las especies de Aloe. Gracias a ellos, no únicamente se han corroborado estas acciones, sino que se han descubierto nuevas como: efecto antidiabético, hipoglucémico, anticancerígeno, antibacteriano, antiviral, antihiperlipidémico y antiúlcera.

TIPOS DE ALOE

El género Aloe pertenece a la familia de las Xanthorrhoeaceae y contiene 446 especies diferentes. Una de estas especies, el Aloe vera también conocido como Aloe barbadensis es la más estudiada de todas. Las diferentes especies de aloe crecen fácilmente en climas tropicales especialmente en Sur África, Madagascar, Arabia y las zonas más cálidas de España.

COMPONENTES ALOE VERA

El aloe presenta unas hojas largas y gordas en cuyo interior contiene un gel que forma el tejido mucilaginoso. La parte más externa de la hoja produce un líquido amarillo y amargo conocido como látex que también tiene algunas propiedades médicas.

Sección Hoja Aloe Vera
Sección de una hoja de aloe Vera. A: epidermis con múltiples cloroplastos. B: parte vascular. C: Parte mucilaginosa

Entre un 98,5% y un 99,5% del contenido del aloe es agua. El 0,5%-1% restante está constituido por los agentes bioactivos. Todavía no se conocen con total certeza cuáles son las moléculas que desempeñan la actividad observada in vivo. Sin embargo, sí que se han descubierto muchos de sus componentes, que pertenecen a familias muy conocidas como flavonoides, glicoproteinas, polisacáridos… También podemos encontrar vitaminas tipo B1, B2, B6, C, E y ácido fólico y minerales como el calcio, magnesio, sodio, zinc, cobre y cromo.

Quizá el grupo de moléculas más importantes y específico de esta planta sean las aloinas y sus derivados como las aloe resinas. Muchas de las propiedades del aloe recaen sobre estas moléculas.

Mucílago de aloe

PROPIEDADES ALOE VERA

Desde tiempos antiguos esta planta se ha utilizado para infinitas situaciones, digestivas, respiratorias, reproductivas, para los músculos y articulaciones, en preparados oculares e incluso para el tratamiento de problemas capilares. Sin embargo, la más estudiada con diferencia y la que nos concierne en este post es su actividad sobre la piel.

CURACIÓN DE HERIDAS

Como antes comentamos, uno de los tipos de moléculas presentes en el aloe son los polisacáridos. Los polisacáridos son cadenas formadas por la unión de azúcares (glucosa, manosa, fructosa…). La peculiaridad de los polisacáridos del aloe es que contiene una cantidad inusualmente alta de restos de manosa en su composición. Esta composición tan especial hace que sea capaz de modular la actividad del factor de crecimiento de fibroblastos. Este factor de crecimiento supone el inicio de toda una cascada de señales que conllevan la formación de colágeno, elastina, proliferación de diversas células… que en último término favorecen la curación de las heridas.

Se ha podido ver en estudios que la curación de heridas es aproximadamente un 20% más rápida en presencia de aloe vera. Quizá no parece un dato muy bueno, pero cuando estas heridas son graves (grandes quemados) pueden llegar a ser la diferencia entre el éxito y el fracaso.

ANTIINFLAMATORIO

A través de estas mismas moléculas de manosa, el Aloe vera también se ha visto capaz de mejorar el proceso de la inflamación. Es capaz de intervenir sobre diferentes tipos de moléculas señalizadoras que potencian la inflamación. Las moléculas conocidas como aloinas también se han visto que tienen un efecto conocido como inhibidoras tirosin kinasas que también ejercen efecto antiinflamatorio. El resultado conjunto es un menor tiempo para recuperarse de la inflamación y una ligera analgesia. Gracias la unión de estos dos conceptos, se dice que el aloe tiene propiedades calmantes.

ANTIBACTERIANO, ANTIFÚNGICO Y ANTIVIRAL

Algunas moléculas presentes en su composición, como las aloinas se han visto capaces de inhibir la síntesis de proteínas en bacterias. También se ha observado cierto efecto antifúngico y antiviral. Gracias a esta propiedad, el aloe vera forma parte de pastas de dientes y dentífricos para disminuir la formación de caries, lo podemos encontrar en algunos champús como activo para inhibir el crecimiento fúngico y evitar algunos tipos de caspa…

LAS VITAMINAS DEL ALOE

Como antes hemos comentado, el aloe contiene varias vitaminas, entre las que destacan la vitamina E y la C. Estas vitaminas también desempeñan funciones muy importantes acelerando el proceso de la curación de heridas favoreciendo entre otros, la formación de colágeno y ejerciendo una potente acción antioxidante.

¿ME PUEDO HACER MI PROPIO GEL DE ALOE EN CASA?

Gel de Aloe

La respuesta es sí, pero existen varias causas por las que no es muy recomendable:

  • Momento del año de la recogida del aloe: igual que cualquier otra planta, el aloe cambia su composición interna de activos en función del momento del año que se recoge. Si no realizamos la recogida en el momento oportuno, la concentración de los activos que interesen para desarrollar su efecto será menor y por tanto su actividad estará disminuida.
  • Degradación de activos: las moléculas con actividad presentes en el aloe tienden a oxidarse y a degradarse por acción del calor y la luz de forma acelerada. En casa no se puede o es muy difícil realizar una recolección y un procesamiento del producto de forma que se mantengan todas las propiedades del producto.
  • Formulación correcta: dependiendo de que actividad busquemos del aloe, su formulación debe ser una u otra. Por ejemplo, se ha visto que su efecto antibacteriano se potencia cuando la base es un alcohol.
  • Efectos secundarios: existen muchísimas especies de aloe (más de 400). Algunas de ellas pueden producir reacciones tóxicas, como por ejemplo el Aloe ferox.
  • Bajo precio: realmente el aloe es un producto que podemos encontrar en el mercado a un precio muy bajo. Por ello, consideramos que exponerse a cualquiera de los riesgos mencionados no merece la pena.

¿Todos los productos con aloe son iguales?

Por supuesto que no. A la hora de elegir un producto con aloe debemos pensar en diferentes cosas.

Un punto muy importante es la forma farmacéutica y los excipientes extra que lleva el propio producto. Por ejemplo los productos con aloe destinados a la hidratación de la piel deben conllevar una serie de ingredientes extra que faciliten el proceso de hidratación dérmica. La presencia de otros excipientes también es importante para saber si un producto se puede o no utilizar en las heridas. Aunque el aloe sea bueno para utilizar sobre heridas y favorecer su cicatrización, puede contener otros excipientes que impidan su utilización para este fin.

En la mayoría de productos observaremos que contienen el texto 100% aloe, pero si nos vamos a la etiqueta vemos que llevan muchos otros ingredientes. Si estamos buscando las propiedades del aloe, es recomendable fijarnos que el primer ingrediente que aparezca en la etiqueta sea el aloe (no el agua u otro como ocurre en muchos productos).

Certificado AloeLos productos de más calidad incluyen sellos que aseguran un contenido en polisacáridos, indicando la calidad de dicho producto. Este certificado es otorgado por el consejo científico internacional del Aloe. Ejemplos son la gama de Hidraloe de Sesderma.

Luteína y otros antioxidantes para la visión

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285 millones de personas son las que según la OMS sufren algún tipo de discapacidad visual. Si bien los problemas pueden ser muy variados, dos de las grandes enfermedades que más afectan a nuestra sociedad son el glaucoma y la degeneración macular asociada a la edad (DMAE). En este post pretendo revisar ligeramente en qué consisten estas enfermedades y sobre todo, hablar del tratamiento con diferentes vitaminas y antioxidantes.

GLAUCOMA

Se trata del aumento de la presión en el interior del globo ocular. Las causas de su formación son variadas, generalmente relacionadas con la incapacidad del ojo para eliminar parte del líquido que se forma en su interior. Como consecuencia del aumento de presión se va afectando al nervio óptico y ocasiona la pérdida de fibras nerviosas. Cuando la pérdida de fibras es total, aparece la ceguera.

Glaucoma
Glaucoma

DEGENERACIÓN MACULAR (DMAE)

La mácula es una estructura que se encuentra más o menos en el centro de la retina. Recordemos que la retina es la parte más importante del ojo, donde se encuentran los diferentes fotorreceptores que nos permiten una visión adecuada. La aparece consecuencia de la atrofia progresiva de este tejido, de tal forma que a medida que avanza la enfermedad, la capacidad visual va disminuyendo.

Degeneración macular (DMAE)
Degeneración macular (DMAE)

FACTORES DE RIESGO: ESTRÉS OXIDATIVO

Los factores de riesgo son el conjunto de situaciones que pueden ocasionar la aparición o el agravio de las enfermedades. Si bien para estas enfermedades visuales los factores son múltiples: la edad, los hábitos alimentarios, ejercicio, raza, sexo, herencia, salud cardiovascular… hoy vamos a estudiar uno de los centrales y más importantes, el estrés oxidativo.

El estrés oxidativo se produce en cualquier tejido consecuencia de la acción de los radicales libres. En un post anterior ya escribimos sobre los radicales libres así que si no acabas de comprender que es un radical libre, puedes dirigirte a este post pinchando aquí. Los radicales libres se pueden formar por muy diversas razones: tabaco, determinados alimentos, radiación solar… Por tanto todos los elementos dirigidos a frenar estas situaciones (dejar de fumar, dieta sana, gafas de sol…) conllevarán la disminución del estrés oxidativo en los tejidos y por tanto, se reducirá el riesgo de sufrir los problemas oculares mencionados.

Nuestro cuerpo también tiene sistemas para combatir el estrés oxidativo. Además, también podemos ayudarle a combatirlo con el consumo de los archiconocidos antioxidantes. Por tanto, es bastante lógico que si tomamos antioxidantes, podemos disminuir el riesgo de sufrir este tipo de enfermedades o incluso ayudar a ralentizar su avance.

ANTIOXIDANTES PARA ENFERMEDADES OCULARES

Muchos oftalmólogos recetan hoy en día suplementos con antioxidantes para frenar el avance de estas enfermedades. Pero, ¿qué dice la ciencia sobre ello?.

VITAMINAS ANTIOXIDANTES

Vitamina E y Vitamina C son los clásicos utilizados para el cuidado ocular. Su utilización conjunta permite una sinergia de su actividad. A menudo suelen utilizarse con selenio, un mineral que también permite regenerar estos antioxidantes una vez utilizados.

Frente al glaucoma, las vitaminas A, E y C ocasionan una mejora en los efectos adversos que los pacientes sufren por el propio tratamiento con fármacos (sequedad ocular), así como una mayor protección frente al riesgo de desarrollar el glaucoma.

En cuanto al DMAE, un consumo de estas vitaminas durante 6-10 años se vió que disminuyó el desarrollo de la enfermedad de forma significativa. A su vez, también disminuyó la pérdida de visión. Podemos concluir que la toma de estos productos es beneficiosa para ralentizar la enfermedad.

Ciclo Vitamina E y C
Ciclo antioxidante de la vitamina E y C. Explicación química del proceso de oxidoreducción llevado a cabo por la vitamina E y C conjuntamente

POLIFENOLES

Moléculas como antocianinas forman parte de este grupo. Han demostrado ser capaces de paliar la progresión del glaucoma, mejorando la circulación sanguínea ocular.

CAROTENOIDES

Son los derivados de la vitamina A. En este grupo entran la luteína, zeaxantina y astaxantina. Se ha visto que son capaces de mejorar la agudeza visual y aumentar la densidad de pigmento ocular en la mácula. Los carotenoides son moléculas pigmentadas (con color) que actúan de dos formas, por un lado son antioxidantes que disminuyen el estrés oxidativo y por otro, filtran la luz azul (la más energética y dañina para el ojo) reduciendo el estrés oxidativo ocasionado por el propio metabolismo y la luz. Tienen por tanto un papel beneficioso en relación con el DMAE.

Para el glaucoma, los estudios presentes muestran disparidad. Mientras que algunos evidencian un resultado positivo, otros no lo son tanto.

Si deseas saber más sobre los carotenoides, te recomendamos este post.

Brudy macula, rico en luteína
Brudy macula, rico en luteína

En nuestra farmacia online podrás encontrar toda una categoría con diferentes productos destinados a estos problemas y que reúnen las características necesarias para la prevención de enfermedades oculares o para ayudar a retrasar los problemas de las ya existentes.